Coronilla de la Divina Misericordia
Rezar la Coronilla ahora Guiada paso a paso · Jesús, en Vos confío →La Coronilla de la Divina Misericordia es una oración revelada por Nuestro Señor Jesucristo a Santa Faustina Kowalska en el siglo XX. Es una oración poderosa para implorar la misericordia de Dios sobre el mundo entero, especialmente por los pecadores y por las almas en la hora de la muerte.
La hora en que murió Jesús en la Cruz. Rezar en este horario tiene una gracia especial, pero puede rezarse en cualquier momento del día.
Jesús se apareció a Santa Faustina en varias ocasiones y le pidió que difundiera su infinita misericordia. En una de esas revelaciones, según refiere su Diario, le enseñó esta coronilla.
De dónde viene esto. Las palabras de arriba están en el Diario que Santa Faustina escribió entre 1934 y 1938. Es una revelación privada: la Iglesia aprobó la devoción, le dio su Domingo propio y la canonizó a ella, pero una revelación privada no pertenece al depósito de la fe ni agrega nada a lo que Cristo reveló (Catecismo, 67). Decirlo no le quita nada · la ubica.
Una sola cosa: la Coronilla no reemplaza la Confesión. Ante pecado grave el camino es el sacramento · el dolor que nace del amor a Dios ya obtiene el perdón, pero incluyendo la decisión de confesarse cuanto antes (Catecismo, 1452). Rezala todo lo que quieras —lo que falta en el mundo son oraciones— y si hace mucho que no te confesás, la Coronilla te está empujando justo hacia ahí.
Se utiliza un rosario común.
Oh Dios eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros tu mirada bondadosa y aumenta tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desanimemos, sino que con gran confianza nos sometamos a tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia misma. Amén.
- Misericordia especial a quien la rece
- Paz en la hora de la muerte
- Protección espiritual
- Gracias abundantes para el alma
La Divina Misericordia es el último refugio para la humanidad. Cuanto más grande es el pecador, mayor derecho tiene a la misericordia de Dios.