†A JESÚS POR MARÍA · SANTA IGLESIA CATÓLICA
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San Josemaría Escrivá de Balaguer

Sacerdote · fundador del Opus Dei · el santo de lo ordinario
San Josemaría Escrivá de Balaguer
🕯 Nacimiento 9 de enero de 1902 · Barbastro (Huesca, España)
† Muerte 26 de junio de 1975 · Roma, a mediodía, en su cuarto de trabajo
📍 Origen Barbastro y Zaragoza (España) · Madrid · Roma
👑 Canonización Canonizado el 6 de octubre de 2002 por San Juan Pablo II · beatificado por el mismo Papa el 17 de mayo de 1992
📅 Festividad 26 de junio
✦ Sobre esta celebración
Enseñó algo que estaba en el Evangelio desde siempre y que mucha gente creía que no era para ella: que la santidad no se busca fuera del mundo, sino adentro del trabajo de todos los días. No hay que cambiar de estado ni de oficio. Hay que cambiar cómo se vive lo que uno ya está haciendo. De chico no supo enseguida qué le pedía Dios. Fue un invierno en Logroño, cuando vio en la nieve las huellas de los pies descalzos de un carmelita, que se hizo la pregunta que le cambió la vida: si otro es capaz de eso por Dios, ¿yo no voy a ser capaz de nada? Se hizo sacerdote para estar disponible, sin saber todavía para qué. Lo supo el 2 de octubre de 1928, en unos días de retiro, cuando —según la palabra que usó siempre— «vio» lo que el Señor le pedía. De ahí nació el Opus Dei. Escribió Camino, murió en Roma el 26 de junio de 1975 trabajando, y San Juan Pablo II lo canonizó el 6 de octubre de 2002. Su frase resume lo que vino a decir: se han abierto los caminos divinos de la tierra. El escritorio, el taller, la cocina y el aula son sitios donde se puede llegar a santo.
📖 Vida
Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro, en la provincia de Huesca, el 9 de enero de 1902, y fue bautizado cuatro días después. Fue el segundo de los seis hijos de José Escrivá y María Dolores Albás, un matrimonio católico practicante que le dejó, más con la vida que con las palabras, la confesión y la comunión frecuentes, la oración y la devoción a la Virgen. La infancia feliz se le partió temprano. Entre 1910 y 1913 murieron sus tres hermanas menores, una detrás de otra, y en 1914 la familia se fundió económicamente. En 1915 se mudaron a Logroño, donde el padre consiguió un empleo que apenas alcanzaba. Conviene no pasar rápido por esto: el hombre que después iba a hablar de la alegría cristiana aprendió primero lo que es enterrar hermanas y ver a un padre empezar de cero sin quejarse. El invierno de 1917-18 cayó una nevada grande sobre Logroño. Un día vio en el suelo las huellas de unos pies descalzos: eran de un carmelita que caminaba así por penitencia. La pregunta que se hizo entonces está en el origen de todo lo demás — si otros hacen eso por Dios, ¿no voy a ser yo capaz de ofrecerle algo? Decidió hacerse sacerdote, no porque supiera qué le pedía Dios, sino para estar disponible cuando se lo dijera. Estudió en el Seminario de Logroño y desde 1920 en el de Zaragoza, y a la vez —por consejo de su padre y con permiso de sus superiores— la carrera de Derecho. En 1922, con veinte años, el Arzobispo lo nombró Inspector del Seminario. Iba todos los días a la Basílica del Pilar a pedirle a la Virgen que le mostrara para qué era todo aquello, repitiendo dos pedidos que después contaría muchas veces: «Domine, ut sit!», «Domine, ut videam!» — Señor, que sea; Señor, que vea. El 27 de noviembre de 1924 murió su padre de golpe. El 28 de marzo de 1925 fue ordenado sacerdote en la iglesia del Seminario de San Carlos, en Zaragoza, y dos días después celebró su primera Misa solemne en la Santa Capilla del Pilar. A los tres días ya estaba en Perdiguera, un pueblo chico de campesinos, de ayudante de párroco. En abril de 1927 se instaló en Madrid para doctorarse en Derecho Civil. Mantenía a su madre y a sus hermanos dando clases, en años de estrechez. Y mientras tanto atendía a quien se le cruzara: estudiantes, obreros, artistas, sacerdotes, y sobre todo a los enfermos y a los pobres de los barrios de la periferia. El 2 de octubre de 1928, durante unos días de retiro, mientras releía las notas de lo que venía sintiendo hacía años, vio de golpe la misión entera. Usó siempre ese verbo: vio. Ese día nació el Opus Dei — un camino para buscar la santidad y hacer apostolado santificando el trabajo ordinario, en medio del mundo y sin cambiar de estado. El 14 de febrero de 1930 entendió que también debía extenderse entre las mujeres. Él insistía en que no era un innovador ni un reformador: sostenía que Jesucristo es la eterna novedad y que el Espíritu Santo rejuvenece a la Iglesia sin que nadie tenga que inventar nada. En 1934 publicó, con el título de Consideraciones espirituales, la primera versión de Camino, el libro por el que más se lo conoce. En 1936 estalló la guerra civil española y en Madrid la persecución religiosa se puso feroz; siguió su trabajo sacerdotal a escondidas y bajo riesgo. En 1941 murió su madre. Ese mismo tiempo trajo también incomprensiones duras alrededor de su figura, y el Obispo de Madrid, monseñor Eijo y Garay, le dio su apoyo y la primera aprobación canónica del Opus Dei. Lo que él aconsejaba ante las ofensas cabe en cuatro palabras: callar, rezar, trabajar, sonreír. En 1943 nació, dentro del Opus Dei, la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, para que pudieran incardinarse los sacerdotes salidos de los fieles laicos. El 25 de junio de 1944 se ordenaron los tres primeros — entre ellos Álvaro del Portillo, que lo sucedería al frente de la Obra. En 1946 se mudó a Roma. Pío XII le dio el Decretum Laudis el 24 de febrero de 1947 y la aprobación definitiva el 16 de junio de 1950. Vivió más de diez años con una diabetes grave, hasta 1954. Pablo VI le escribió en 1964 llamando al Opus Dei «expresión viva de la perenne juventud de la Iglesia». Cuando se convocó el Concilio Vaticano II se puso a rezar por él, y muchos Padres conciliares reconocieron en su predicación cosas que el Concilio después enseñaría con autoridad: la llamada universal a la santidad, el trabajo como camino de santificación, la Misa como centro de la vida interior. Murió en Roma el 26 de junio de 1975, a mediodía, en su cuarto de trabajo. Murió trabajando, que es la coherencia entera de su vida en un solo dato. San Juan Pablo II lo beatificó el 17 de mayo de 1992 y lo canonizó el 6 de octubre de 2002. Su fiesta se celebra el 26 de junio.
✦ Sus palabras
“
«Se han abierto los caminos divinos de la tierra.»
— San Josemaría Escrivá de Balaguer · Es Cristo que pasa, n. 21
🙏 Oración
Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen otorgaste a San Josemaría, sacerdote, gracias innumerables, escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar el Opus Dei, camino de santificación en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano: haz que yo sepa también convertir todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte, y de servir con alegría y con sencillez a la Iglesia, al Romano Pontífice y a las almas, iluminando los caminos de la tierra con la luminaria de la fe y del amor. Concédeme por la intercesión de San Josemaría el favor que te pido... (pídase). Amén.
Oración oficial para pedir favores por su intercesión · texto de la estampa difundida por la Prelatura del Opus Dei
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Patronazgo · Intercesor de
Se lo invoca por el trabajo de cada día · por los que quieren santificarse sin salir de su oficio ni de su casa · por los profesionales, los estudiantes y las familias
«Estáis rodeados de una nube tan grande de testigos. Despojémonos de todo lo que estorba y corramos con perseverancia la carrera que se nos propone, fijos los ojos en Jesús».
— Hebreos 12, 1-2
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