A JESÚS POR MARÍA · SANTA IGLESIA CATÓLICA
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✦ Solemnidad

Santos Pedro y Pablo, Apóstoles

Los dos pilares de la Iglesia · Pedro «la Roca» (primer Papa) y Pablo «el Apóstol de los gentiles» · ambos martirizados en Roma bajo Nerón
Santos Pedro y Pablo, Apóstoles
🕯 Nacimiento Pedro: c. 1 d.C., Betsaida (Galilea) · hijo de Jonás · hermano de San Andrés. Pablo: c. 5-10 d.C., Tarso (Cilicia · hoy Turquía) · judío de la tribu de Benjamín · ciudadano romano
† Muerte Ambos martirizados en Roma bajo Nerón (c. 64-67 d.C.): Pedro crucificado cabeza abajo en el circo Vaticano · Pablo decapitado en la Vía Ostiense (no crucificado por ser ciudadano romano)
📍 Origen Pedro: Betsaida (Galilea) → Cafarnaún → Antioquía → Roma; Pablo: Tarso (Cilicia) → Damasco → Antioquía → Jerusalén → tres viajes misioneros → Roma
👑 Canonización Pre-congregación · venerados como mártires y apóstoles desde el siglo I · sus tumbas en las basílicas vaticanas (San Pedro y San Pablo Extramuros)
📅 Festividad 29 de junio · Solemnidad celebrada en Roma desde el año 258 d.C. · una de las fiestas más antiguas de la Iglesia universal
✦ Sobre esta celebración
Cada 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, recordamos a estos grandes testigos de Jesucristo y, a la vez, hacemos una solemne confesión de fe en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Ante todo es una fiesta de la catolicidad. San Pedro · Príncipe de los Apóstoles Simón hijo de Jonás nació en Betsaida (Galilea) hacia el comienzo de la era cristiana. Era pescador en el lago de Genesaret, hermano de San Andrés, casado y radicado en Cafarnaún, donde Jesús sanó milagrosamente a su suegra. El Señor lo llamó junto al lago: «Sígueme, y te haré pescador de hombres» (Mt 4, 19), y desde aquel día lo dejó todo para seguirlo. Jesús le cambió el nombre de Simón a «Kefas» (en arameo) o «Petros» (en griego), que significa «Piedra», y le dio una misión única en la Iglesia: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo» (Mt 16, 18-19). Pedro fue testigo privilegiado de los grandes momentos: la Transfiguración en el Tabor, la agonía en Getsemaní, las apariciones del Resucitado. Durante la Pasión negó tres veces al Maestro y lloró amargamente. Cristo resucitado lo restauró en la triple pregunta junto al lago: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas? — Sí Señor, tú sabes que te amo. — Apacienta mis ovejas» (Jn 21, 15-17). Tras Pentecostés predicó el Evangelio en Jerusalén (sermón con 3.000 conversiones), Antioquía y finalmente Roma, donde estableció su sede como primer Obispo de Roma y primer Papa. Bajo la persecución de Nerón fue crucificado en la colina del Vaticano hacia el año 64-67 d.C. Pidió ser crucificado cabeza abajo por considerarse indigno de morir como su Maestro. Sobre su tumba se levanta hoy la Basílica de San Pedro. San Pablo · Apóstol de los Gentiles Saulo de Tarso nació en Cilicia (hoy Turquía) hacia el año 5-10 d.C., en una familia de judíos fervorosos de la tribu de Benjamín. Por su ciudad natal poseía además la ciudadanía romana, derecho rarísimo que más tarde le salvaría la vida en varias ocasiones. Fariseo estricto, estudió en Jerusalén bajo el rabino Gamaliel, el más célebre maestro de su tiempo. Persiguió con celo a los primeros cristianos. Estuvo presente en el martirio de San Esteban, guardando los mantos de los lapidadores (Hch 7, 58). Camino a Damasco para arrestar más cristianos, una luz del cielo lo derribó del caballo: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? — ¿Quién eres, Señor? — Yo soy Jesús, a quien tú persigues» (Hch 9, 4-5). Quedó ciego tres días hasta que el discípulo Ananías lo bautizó. En ese instante Saulo de Tarso se convirtió en Pablo, vaso elegido para llevar el Nombre de Cristo «ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel» (Hch 9, 15). Emprendió tres grandes viajes misioneros que fundaron comunidades en Chipre, Asia Menor, Grecia y hasta Iliria. Escribió catorce cartas (epístolas) que constituyen una parte central del Nuevo Testamento: Romanos, Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, Tesalonicenses, Pastorales, Hebreos. Su teología puso los fundamentos de la doctrina sobre la justificación por la fe, el Cuerpo Místico de Cristo, la universalidad de la salvación. Apresado finalmente en Jerusalén, apeló al César y fue conducido a Roma. Allí murió mártir bajo Nerón hacia el año 65-67 d.C., decapitado en la Vía Ostiense (no crucificado, por ser ciudadano romano). Sus últimas palabras conocidas son las de la Segunda Lectura de hoy: «He peleado el noble combate, he alcanzado la meta, he guardado la fe» (2 Tm 4, 7). Sobre su sepulcro se levanta la Basílica de San Pablo Extramuros. Las dos columnas de la Iglesia Pedro y Pablo son las dos columnas sobre las que se apoya la Iglesia visible: Pedro como roca de unidad y autoridad doctrinal · Pablo como apóstol misionero que llevó el Evangelio hasta los confines del Imperio. Pedro escribe a los cristianos de origen judío · Pablo, a los gentiles. Pedro recibe las llaves · Pablo recibe la palabra. Pedro preside en Roma · Pablo viaja sin descanso. Diferentes carismas, una sola fe. La Iglesia los celebra juntos porque juntos murieron por Cristo, juntos están enterrados en Roma, y juntos sostienen hasta hoy el ministerio apostólico que llega a nosotros por sucesión ininterrumpida. Historia de la Solemnidad Tan atrás como en el siglo cuarto se celebraba una fiesta en memoria de los Santos Pedro y Pablo en el mismo día, aunque el día no era el mismo en Oriente que en Roma. El Martirologio Sirio de fines del siglo cuarto, que es un extracto de un catálogo Griego de santos del Asia Menor, indica las siguientes fiestas en conexión con la Navidad (25 de diciembre): 26 dic. San Estéban; 27 dic. Santos Santiago y Juan; 28 dic. Santos Pedro y Pablo. La fiesta principal de los Santos Pedro y Pablo se mantuvo en Roma el 29 de junio tan atrás como en el tercero o cuarto siglo. La lista de fiestas de mártires en el Cronógrafo de Filócalo coloca esta nota en la fecha - "III. Kal. Jul. Petri in Catacumbas et Pauli Ostiense Tusco et Basso Cose." (=el año 258) . El "Martyrologium Hieronyminanum" tiene, en el Berne MS., la siguiente nota para el 29 de junio: "Romae via Aurelia natale sanctorum Apostolorum Petri et Pauli, Petri in Vaticano, Pauli in via Ostiensi, utrumque in catacumbas, passi sub Nerone, Basso et Tusco consulibus" (ed. de Rossi--Duchesne, 84). La fecha 258 en las notas revela que a parir de ese año se celebraba la memoria de los dos Apóstoles el 29 de junio en la Vía Apia ad Catacumbas (cerca de San Sebastiano fuori le mura), pues en esta fecha los restos de los Apóstoles fueron trasladado allí (ver arriba). Más tarde, quizá al construirse la iglesia sobre las tumbas en el Vaticano y en la Vía Ostiensis, los restos fueron restituidos a su anterior lugar de descanso: los de Pedro a la Basílica Vaticana y los de Pablo la iglesia en la Vía Ostiensis. En el sitio Ad Catacumbas se construyó, tan atrás como en el siglo cuarto, una iglesia en honor de los dos Apóstoles. Desde el año 258 se guardó su fiesta principal el 29 de junio, fecha en la que desde tiempos antiguos se celebraba el Servicio Divino solemne en las tres iglesias arriba mencionadas (Duchesne, "Origines du culte chretien", 5ta ed., París, 1909, 271 sqq., 283 sqq.; Urbano, "Ein Martyrologium der christl. Gemeinde zu Rom an Anfang des 5. Jahrh.", Leipzig, 1901, 169 sqq.; Kellner, "Heortologie", 3ra ed., Freiburg, 1911, 210 sqq.). La leyenda procuró explicar que los Apóstoles ocupasen temporalmente el sepulcro Ad Catacumbas mediante la suposición que, enseguida de la muerte de ellos los Cristianos del Oriente deseaban robarse sus restos y llevarlos al Este. Toda esta historia es evidentemente producto de la leyenda popular. Una tercera festividad de los Apóstoles tiene lugar el 1 de agosto: la fiesta de las Cadenas de San Pedro. Esta fiesta era originariamente la de dedicación de la iglesia del Apóstol, erigida en la Colina Esquilina en el siglo cuarto. Un sacerdote titular de la iglesia, Filipo, fue delegado papal al Concilio de Éfeso en el año 431. La iglesia fue reconstruida por Sixto II (432) a costa de la familia imperial Bizantina. La consagración solemne pudo haber sido el 1 de agosto, o este fue el día de la dedicación de la anterior iglesia. Quizá este día fue elegido para sustituir las fiestas paganas que se realizaban el 1 de agosto. En esta iglesia, aún en pié (S. Pietro en Vincoli), probablemente se preservaron desde el siglo cuarto las cadenas de San Pedro que eran muy grandemente veneradas, siendo considerados como reliquias apreciadas los pequeños trozos de su metal. De tal modo, la iglesia desde muy antiguo recibió el nombre in Vinculis, convirtiéndose la fiesta del 1 de agosto en fiesta de las cadenas de San Pedro (Duchesne, op. cit., 286 sqq.; Kellner, loc. cit., 216 sqq.). El recuerdo de ambos Pedro y Pablo fue más tarde relacionado con dos lugares de la antigua Roma: la Vía Sacra, en las afueras del Foro, adonde se decía que fue arrojado al suelo el mago Simón ante la oración de Pedro y la cárcel Tullianum, o Carcer Mamertinus, adonde se supone que fueron mantenidos los Apóstoles hasta su ejecución. También en ambos lugares se erigieron santuarios de los Apóstoles y el de la cárcel Mamertina aún permanece en casi su estado original desde la temprana época Romana. Estas conmemoraciones locales de los Apóstoles están basadas en leyendas y no hay celebraciones especiales en las dos iglesias. Sin embargo, no es imposible que Pedro y Pablo hayan sido confinados en la prisión principal de Roma en el fuerte del Capitolio, de la cual queda como un resto la actual Carcer Mamertinus. Oración a San Pedro Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que a la primera voz dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amen. Oración a San Pablo Glorioso apóstol San Pablo, vaso escogido del Señor para llevar su santo nombre por toda la tierra; por tu celo apostólico y por tu abrasada caridad con que sentías los trabajos de tus prójimos como si fueran tuyos propios; por la inalterable paciencia con que sufriste persecuciones, cárceles, azotes, cadenas, tentaciones, naufragios y hasta la misma muerte; por aquel celo que te estimulaba a trabajar día y noche en beneficio de las almas y, sobre todo, por aquella prontitud con que a la primera voz de Cristo en el camino de Damasco te rendiste enteramente a la gracia, te ruego, por todos los apóstoles de hoy, y que me consigas del Señor que imite tus ejemplos oyendo prontamente la voz de sus inspiraciones y peleando contra mis pasiones sin apego ninguno a las cosas temporales y con aprecio de las eternas, para gloria de Dios Padre, que con el Hijo y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén
✦ Sus palabras
He peleado el noble combate, he alcanzado la meta, he guardado la fe.
— 2 Timoteo 4, 7 · palabras de San Pablo antes de su martirio · síntesis que aplica a los dos Apóstoles: «la corona de la justicia me está reservada» · ambos derramaron su sangre por Cristo el mismo día en Roma, según la tradición
🙏 Oración
Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que a la primera voz dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amen.
San Pedro
Patronazgo · Intercesor de
Pedro: patrono de Roma, de los Papas, de los pescadores, de los porteros, de las llaves; Pablo: patrono de las misiones, de los predicadores, de los teólogos, de los conversos, de los obreros del Evangelio
✦ Celebrado en LSB
Lunes, 29 de junio de 2026
«Estáis rodeados de una nube tan grande de testigos. Despojémonos de todo lo que estorba y corramos con perseverancia la carrera que se nos propone, fijos los ojos en Jesús».
— Hebreos 12, 1-2
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