Las Virtudes
Las virtudes son hábitos buenos · disposiciones estables del alma para hacer el bien con facilidad. No son sentimientos. No son intenciones. Son capacidad real adquirida · como el músculo del atleta. El que es paciente, no es el que se aguanta una vez · es el que adquirió el hábito de aguantarse siempre.
Hay dos grandes familias: las virtudes teologales (recibidas con la gracia, tienen a Dios por objeto) y las virtudes cardinales (adquiridas con esfuerzo, regulan la vida humana). Las teologales nos unen a Dios. Las cardinales nos ordenan a nosotros mismos y al prójimo. Las dos son necesarias.
Se llaman "teologales" · de theos, "Dios" · porque tienen a Dios por origen, por motivo y por fin. Te las infunde Dios mismo con la gracia. No las podés adquirir por tu cuenta · te las regalan. Pero las podés perder por el pecado, y se reciben de nuevo en la Confesión.
La fe es adhesión total al testimonio de Dios. Creés porque Dios lo dice · no porque lo entendés. Aceptás los dogmas, los misterios, la Escritura, el Magisterio de la Iglesia · porque vienen de Él.
- Profesar la fe · recitar el Credo con conciencia, no de memoria.
- Defenderla sin avergonzarte ante el mundo.
- Aceptar lo que la Iglesia enseña, incluso lo que cuesta entender.
- Confiar en Dios en lo concreto de la vida diaria.
- Estudiarla · leer la Biblia, el catecismo, los santos.
- Duda voluntaria en verdades reveladas.
- Apostasía · abandono total de la fe católica.
- Herejía · negar parte de la fe.
- Cisma · romper la unidad con el Papa.
- Indiferentismo religioso · "todas las religiones son iguales".
- Curiosidades supersticiosas: horóscopo, espiritismo, astrología.
La esperanza es confianza firme en que Dios cumplirá sus promesas. Te promete el Cielo · te promete la gracia que necesitás para llegar. Vos te aferrás a esa promesa con todo · contra toda evidencia humana.
- Confianza en la salvación · "Dios me ama, Cristo murió por mí".
- Paz en la tribulación · sabés que todo "coopera al bien" (Rm 8, 28).
- Constancia en la oración: "El que persevera hasta el fin se salvará" (Mt 24, 13).
- Mirar hacia el Cielo · no fijar el corazón en lo terreno.
- Aceptar la cruz sin desesperar.
- Desesperación · pensar que Dios no perdona, que ya no hay salida.
- Presunción · pensar que te vas a salvar sin sacramentos ni esfuerzo, "Dios es bueno".
- Tibieza espiritual · ni esperar mucho ni temer mucho · vivir indiferente.
- Apego desordenado al mundo · vivir como si esto fuera lo último.
La reina de las virtudes. Sin caridad, las demás no sirven (1 Co 13, 1-3). La caridad no es sentimiento · es decisión y entrega. Amás a Dios sobre todo · al prójimo (incluso al enemigo) como a vos mismo · por amor a Dios.
- Amor a Dios · primer lugar en tu vida. Sin esto, todo es nada.
- Amor al prójimo · incluso al difícil, al enemigo, al desconocido.
- Obras concretas · ver obras de misericordia.
- Perdón verdadero · sin condiciones, hasta setenta veces siete.
- Caridad en las palabras · no destruir al otro con la lengua.
- Misericordia con los caídos · sin justificar el pecado, sin condenar a la persona.
- Indiferencia ante Dios.
- Odio al prójimo, rencor sostenido.
- No perdonar.
- Escándalo · llevar al pecado a otros.
- Egoísmo cerrado · vivir solo para vos.
Se llaman "cardinales" · de cardo, "gozne" · porque en torno a ellas gira toda la vida moral. Pueden adquirirse por esfuerzo natural · pero con la gracia se elevan a virtudes sobrenaturales. Son la espalda recta del cristiano.
La virtud del que sabe vivir. Es ver con claridad qué conviene en cada situación · y hacerlo. La prudencia no es timidez · es agudeza, sabiduría práctica.
- Buen discernimiento · saber qué hacer y qué no.
- Tomar decisiones reflexivamente · no por impulso.
- Pedir consejo a personas sabias antes de obrar.
- Aprender de la experiencia · propia y ajena.
- Anticipar consecuencias de lo que vas a hacer.
- Saber cuándo callar y cuándo hablar.
- Imprudencia · obrar sin pensar.
- Negligencia · descuidar lo importante.
- Astucia · prudencia usada para el mal.
Dar a cada uno lo suyo. A Dios, lo que es de Dios (adoración, obediencia). Al prójimo, lo que le corresponde (respeto, salario justo, honor, verdad). A vos mismo, lo que necesitás (salud, descanso, vida espiritual).
- Pagar salarios justos y a tiempo.
- Devolver lo prestado sin que te lo pidan.
- Cumplir contratos y palabra empeñada.
- Respetar la propiedad, el buen nombre, los derechos del otro.
- Pagar impuestos honestamente.
- Honrar a quien corresponde (padres, autoridades legítimas, sacerdotes, ancianos).
- Defender al débil, al pobre, al indefenso.
- Injusticia · no dar al otro lo suyo.
- Robo, fraude, soborno.
- Mentira y calumnia.
- Acepción de personas · favorecer al amigo aunque esté errado.
El valor del que no afloja. La fortaleza tiene dos brazos: resistir el mal (no rendirse al miedo, al dolor, al cansancio) y emprender el bien (lanzarse a lo difícil cuando hay que hacerlo). Es la virtud de los mártires.
- Soportar la enfermedad, el dolor, las pérdidas con paz.
- Defender la fe incluso ante burlas y rechazos.
- Hacer lo correcto cuando es impopular.
- Decir la verdad cuando cuesta.
- Resistir las tentaciones, especialmente las que se repiten.
- Perseverar en la oración en períodos secos.
- Emprender lo que Dios te pide aunque sea grande.
- Cobardía · huir del bien por miedo.
- Temeridad · lanzarse sin sentido.
- Pusilanimidad · sentirse incapaz de lo grande.
- Vana gloria · enfrentar dificultades por figurar.
El arte del medio justo. La templanza no es austeridad por austeridad · es libertad ante los placeres. Disfrutás los buenos, te abstenés de los malos, sabés decir "basta" antes de que te dominen.
- Sobriedad · comer y beber con orden.
- Castidad · vivir la sexualidad según el estado.
- Modestia · vestir, hablar y comportarse con decoro.
- Mansedumbre · dominar la ira.
- Humildad · no sobrevalorarte.
- Estudio ordenado · no caer en la curiosidad enfermiza.
- Uso prudente de redes y entretenimiento.
- Intemperancia · falta de control.
- Gula, lujuria, vanidad, ira.
- Excesos de todo tipo.
Las teologales · se reciben con la gracia. Sacramentos, oración, vida en gracia. Pedilas explícitamente: "Señor, aumentá mi fe · fortalecé mi esperanza · enseñame a amar".
Las cardinales · se adquieren con actos repetidos. Como aprender a tocar piano: practicando. Cada vez que hacés un acto de paciencia, crece la paciencia. Cada vez que dominás la lengua, crece la templanza.
- Identificá la virtud que más necesitás · empezá por la que combate tu pecado dominante.
- Hacé al menos un acto consciente al día · pequeño, pero diario.
- Pedila al Espíritu Santo antes de cada situación dura.
- Imitá a un santo que la haya tenido fuerte · su biografía es manual.
- Aceptá las cruces que vienen · son entrenamiento divino.
- Examen nocturno · revisá si la creciste o la traicionaste hoy.
- Confesate de las faltas contra ella.
Creo, Señor mi Dios, firme y verdaderamente,
en todo lo que crees y enseñas la Santa Madre Iglesia,
porque Tú lo has revelado, que sos la Verdad misma. Amén.
Acto de Esperanza
Espero, Señor mi Dios, por la pasión y muerte de tu Hijo,
en tu infinita misericordia,
el perdón de mis pecados, la gracia para vivir como Cristo,
y la vida eterna que prometiste. Amén.
Acto de Caridad
Te amo, Señor mi Dios, sobre todas las cosas,
con todo mi corazón, con toda mi alma,
con todas mis fuerzas, con toda mi mente,
por ser Vos quien sos, Bondad infinita,
y amo a mi prójimo como a mí mismo por amor a Vos. Amén.
La gloria del Cielo será proporcional a la virtud lograda en la tierra.