✦ Fiesta · apóstoles
Santos Simón y Judas Tadeo
Dos de los Doce · de uno sobrevive una carta, del otro ni una palabra
🕯 Nacimiento Siglo I · Galilea · Simón es llamado «el Zelota» y Judas «Tadeo», para no confundirlo con el Iscariote
† Muerte Siglo I · mártires, según la tradición · no hay certeza del lugar
📍 Origen Galilea · y después, según las tradiciones, Persia, Siria y Egipto
👑 Canonización Son apóstoles · la Iglesia los venera desde el principio y comparten fiesta desde antiguo
📅 Festividad 28 de octubre
✦ Sobre esta celebración
LOS DOS ÚLTIMOS DE LA LISTA. En los cuatro Evangelios, cada vez que se nombra a los Doce, Simón y Judas aparecen al final, justo antes del Iscariote. A Simón lo llaman «el Zelota» o «el Cananeo», que es lo mismo: las dos palabras traducen el hebreo qaná, «el celoso». Suele leerse como que venía del partido de los zelotas, el que esperaba un Mesías que echara a los romanos por la fuerza; la Enciclopedia Católica se inclina por lo otro, que el apodo señalaba su celo por la Ley. No se sabe. A Judas lo llaman «Tadeo» y los evangelistas se cuidan de aclarar «no el Iscariote», porque el nombre había quedado arruinado.
LO ÚNICO QUE DIJO JUDAS. En todo el Evangelio tiene una sola intervención, en la Última Cena: «Señor, ¿qué ha pasado para que te manifiestes a nosotros y no al mundo?» (Juan 14, 22). Una pregunta honesta, de alguien que no termina de entender.
Y QUEDA SU CARTA. El Nuevo Testamento tiene una Carta de San Judas, de veinticinco versículos, que la tradición le atribuye. De ahí sale la frase de hoy.
EL PATRONO DE LAS CAUSAS DIFÍCILES. En América Latina, San Judas Tadeo es de los santos más rezados que hay, y el 28 llena iglesias. Se explica así: como su nombre se confundía con el del traidor, durante siglos casi nadie se encomendaba a él, y quedó —dice la piedad popular— disponible para los casos en que ya nadie más escucha. No es doctrina; es el modo en que la gente entendió una injusticia de nombre.
QUÉ SE SABE DE SU FINAL. Poco y disputado. Las tradiciones los llevan a Persia, a Siria, a Egipto, y los dan mártires. No hay certeza, y conviene decirlo.
📖 Vida
De estos dos la Escritura dice poquísimo, y lo que sigue son las tradiciones que crecieron alrededor de ese silencio. Van contadas con lo que cada una vale.
QUIÉN ERA CADA UNO, EN LO QUE SÍ SE SABE. A Simón lo llaman «Cananeo» o «Zelotes», que son la misma palabra: el hebreo qaná, el celoso. La Enciclopedia Católica entiende que el apodo apunta al celo por la Ley judía, más que a pertenecer al partido de los zelotas, que es como suele leerse. A Judas lo llaman Tadeo, y los comentaristas católicos lo identifican con el «Judas de Santiago» de Lucas 6, 16 y Hechos 1, 13. El artículo sobre los «hermanos del Señor» lo cuenta entre los primos de Jesús.
DÓNDE PREDICARON Y CÓMO MURIERON · acá no hay una tradición sino varias, y no coinciden. La «Passio Simonis et Judae», en latín, dice que Simón trabajó en Persia y que lo martirizaron en Suanir. La Enciclopedia agrega que Suanir probablemente sea la Cólquida. Moisés de Corene dice que Simón murió en Weriosphora, en Iberia. Los georgianos dicen que predicó en la Cólquida.
Es decir: Persia, Iberia o el Cáucaso, según quién lo cuente. Por eso la ficha de arriba dice que su martirio no está documentado: no es que no haya relato, es que hay tres y se contradicen.
DE DÓNDE SALE EL MEDALLÓN, y esto es lo que casi nadie sabe. A San Judas Tadeo se lo representa con un medallón en el pecho con el rostro de Cristo. Eso viene de la leyenda de Abgar, el rey de Edesa, a quien un discípulo llamado Tadeo —o Addai— habría curado llevándole una imagen de Jesús.
Pero la propia Enciclopedia Católica aclara que ESE TADEO ES OTRO: uno de los setenta discípulos, no el apóstol. La historia de Abgar está en los apócrifos y el artículo la trata como leyenda. Que los dos se llamaran Tadeo hizo el resto.
Así que el medallón con el que medio mundo reconoce a San Judas Tadeo viene de una historia que probablemente no es la suya. No es un error pintarlo así —es iconografía de mil quinientos años— pero conviene saber de dónde salió.
DÓNDE ESTÁN AHORA. De Simón hay rastro de reliquias desde Babilonia hasta Roma y Tolosa. Y los cuerpos de los dos descansan juntos en un sarcófago de piedra bajo el altar del crucero de la basílica de San Pedro, en el Vaticano. Comparten el día, comparten la fiesta y comparten la tumba.
LAS FECHAS. La Iglesia de Occidente los celebra el 28 de octubre. Los griegos y los coptos celebran a Simón el 10 de mayo.
LO QUE QUEDA EN PIE. Dos nombres al final de la lista de los Doce, una carta de veinticinco versículos, una tumba compartida en San Pedro, y tres tradiciones que no se ponen de acuerdo sobre dónde los mataron. Y sin embargo, el 28 de octubre, en media América Latina, las iglesias se llenan.
→ Historia según la Enciclopedia Católica alojada en ACI Prensa, artículos «Simón Apóstol, San», «Epístola de San Judas», «Hermanos del Señor» y «Apócrifos» · ec.aciprensa.com · es la traducción de una obra antigua, y las divergencias entre tradiciones son suyas, no nuestras.
✦ Sus palabras
“
«Edificándoos sobre el fundamento de vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo.»
— Carta de San Judas, 20 · la Carta del Nuevo Testamento que lleva su nombre · es lo único escrito que nos llega de los dos
🕊 Para profundizar
🙏 Oración
San Judas Tadeo,
al que se acude cuando ya no queda nada:
acordate de los que están ahí.
De los que agotaron los médicos,
de los que esperan un resultado,
de los que llevan años pidiendo lo mismo.
Y San Simón, del que no sabemos casi nada:
enseñanos a servir sin que figure.
Los dos siguieron a Cristo
sin que les quedara un libro,
ni una fecha segura,
ni una tumba que nadie discuta.
Con eso alcanzó.
Amén.
† Santos Simón y Judas, rueguen por nosotros.
Oración propia de La Santa Biblia · compuesta sobre el patronazgo de Judas y sobre el silencio de Simón
⛪
Patronazgo · Intercesor de
San Judas Tadeo es el patrono de las causas difíciles y desesperadas · San Simón, de los curtidores y los leñadores
✦ Celebrado en LSB
Miércoles, 28 de octubre de 2026
«Estáis rodeados de una nube tan grande de testigos. Despojémonos
de todo lo que estorba y corramos con perseverancia la carrera que
se nos propone, fijos los ojos en Jesús».
— Hebreos 12, 1-2